jueves, 18 de febrero de 2016

SEMILLAS DE LINO

Después de este laaaaaarguísimo parón....


¡¡ESTOY DE VUELTA!! ¿Cómo están? (Siempre lo pregunto pero de verdad me interesa saberlo ;)) Hoy no es martes, pero la verdad no podía esperar a subir una entrada, y como soy tan desesperada...Aquí está jajaja.

Espero que estén de maravilla y que no estén pasando mucho frío...En el último post que fue hace ya casi dos meses, dije que en mi ciudad apenas se estaba notando, pero ahora, si, que sí, ¡ha llegado el invierno! :O

Parece mentira, pero a pesar de haber pasado tiempo, apenas tengo cosas que contarles y eso me hace pensar en lo rápido que pasa y en todas las cosas que podríamos hacer, y que a veces no hacemos porque entramos en la dichosa rutina, que se convierte en una especie de espiral en la que siempre hacemos lo mismo...Y es algo que hay que intentar cambiar.



Y una vez dicho esto, empiezo con el post:




Hace ya unas cuantas entradas, les hablaba de lo que son las semillas de Chía (les dejo el enlace pinchando ¡AQUÍ! por si quieren conocerlas, así como mi experiencia) y en comentarios que me dejaron algunas de ustedes (los cuales agradezco muchísimo), me nombraron las de Lino y me picó la curiosidad...


A diferencia de las semillas de Chía, las semillas de lino no ayudan a adelgazar. He oído que sí pero realmente no hay nada en claro de que sea así. Lo que sí poseen es un alto nivel de fibra y por lo tanto, y como tod@s sabemos, pues nos ayudan a...Ir al baño :P 




Haciendo una breve comparación, las semillas de Lino son conocidas por poseer magnesio, hierro y zinc y omega 3. Las de Chía son una fuente de omega 3, antioxidantes, y como comenté anteriormente, fibra. 



¿Por qué las consumo? 

Pues en mi caso, porque es una forma totalmente natural de aportar al organismo nutrientes necesarios y beneficios para él.


¿Cómo consumirlas?

Pues en mi caso, no sobrepaso de una cucharada sopera "al día". Y digo "al día" porque como lo que quiero es aportar nutrientes únicamente, no las consumo todos los días, sino dos o tres veces por semana.
A diferencia de las semillas de chía, éstas no son necesarias dejarlas en remojo.
Se pueden añadir a yogures, batidos, tortillas (aunque el resultado de ésta última no me agradó por la textura que creó), fruta, ensaladas...





Olor y sabor

Molidas, que son como yo las tomo, huelen a nueces (o por lo menos a mí) y de sabor también pero muy muy sutil.



Y bueno chic@s, mi conclusión es que todo lo que sea 100% natural y beneficioso para nuestro cuerpo, bienvenido sea. Cada vez me conciencio más de la importancia de consumir alimentos no procesados y lo más ecológicos posible, aunque también es verdad que una no es de piedra y de vez en cuando un capricho no viene mal para alegrarse el día :P


Y ustedes...?


¿Las han probado? ¿Cómo las consumen, o las han consumido? ¿Alguna recomendación sobre otro tipo de semillas?



Mil gracias por leerme, espero pasen una feliz semana :D


xoxo